Que un audífono deje de escucharse, suene más bajo o funcione de manera intermitente no significa necesariamente que tenga una avería importante. En muchos casos, el problema se encuentra en un filtro anticerumen obstruido, una batería descargada, suciedad en los contactos del cargador o humedad en alguno de sus componentes.
Antes de llevarlo a reparar podemos realizar varias comprobaciones sencillas y seguras. Es importante seguir un orden para no cambiar piezas innecesariamente y evitar introducir objetos que puedan dañar el auricular, el micrófono o los contactos de carga.
En Aude Centro Auditivo, en Málaga, revisamos primero los elementos de mantenimiento y el estado del oído. Esto permite diferenciar una avería real de un problema de limpieza, colocación, cerumen o configuración.
Comprobación rápida: reinicia el audífono, asegúrate de que tiene batería, revisa el filtro anticerumen y la salida del sonido, comprueba la tulipa o el molde y, si es recargable, limpia en seco sus contactos y vuelve a colocarlo correctamente en el cargador.
1. Apaga y vuelve a encender el audífono
El primer paso es reiniciar el dispositivo. En los audífonos recargables normalmente puede hacerse manteniendo pulsado el botón durante unos segundos o colocándolos brevemente en el cargador y volviéndolos a retirar. En los modelos con pila, abre el portapilas, espera unos segundos y ciérralo de nuevo.
También debemos comprobar que el portapilas está completamente cerrado y que el audífono no se encuentra en modo avión o en una configuración especial. El procedimiento exacto puede variar según la marca y el modelo.
2. Comprueba la batería o el cargador
Si el audífono utiliza pilas, prueba con una pila nueva y comprueba que está colocada en la posición correcta. Retira completamente la pegatina protectora antes de introducirla.
Si es recargable, revisa estos puntos:
- El cargador está conectado a una toma de corriente que funciona.
- El cable y el adaptador están bien conectados.
- El audífono está colocado en la ranura correcta.
- La luz indicadora confirma que ha comenzado la carga.
- Los contactos del audífono y del cargador están limpios y secos.
Los contactos pueden limpiarse suavemente con un paño seco. No debemos utilizar líquidos, objetos metálicos, agujas ni ejercer fuerza sobre los terminales de carga.
3. Revisa el filtro anticerumen
El filtro anticerumen protege el auricular frente a la cera y la humedad. Cuando se obstruye, el audífono puede escucharse más bajo, distorsionado o dejar de emitir sonido por completo.
Aunque el filtro parezca limpio a simple vista, puede estar bloqueado. Si el usuario sabe sustituirlo y dispone del recambio correcto, cambiarlo suele ser una de las primeras comprobaciones que conviene realizar.
Cada audífono utiliza un filtro concreto
No todos los filtros son iguales. Utilizar un recambio incompatible o introducirlo incorrectamente puede dañar el auricular. Si no estás seguro del modelo, es preferible que lo revise tu audioprotesista.
4. Comprueba la tulipa, el molde y la salida del sonido
La tulipa o el molde pueden acumular cerumen, restos de piel o humedad. Retira solamente las piezas que te hayan enseñado a desmontar y revisa si la abertura está bloqueada.
En los audífonos con tubo, también debemos comprobar que no exista condensación, un pliegue, una grieta o una desconexión. Un tubo deteriorado puede reducir el sonido o hacer que aparezcan pitidos.
Limpia la superficie con el cepillo o el paño específico para audífonos. No introduzcas alfileres, agujas u otros objetos en la salida del sonido, porque pueden atravesar el filtro o dañar el receptor.
5. ¿Está obstruido el micrófono?
Los micrófonos se encuentran en pequeñas aberturas de la carcasa. El polvo, los productos para el cabello y otros residuos pueden reducir su sensibilidad y hacer que el audífono parezca menos potente.
Podemos pasar con cuidado un cepillo limpio y seco por la superficie, siempre con las entradas orientadas hacia abajo para que la suciedad caiga hacia fuera. No debemos introducir el cepillo ni aplicar líquidos directamente.
Si la rejilla continúa obstruida, necesita una limpieza profesional. Es una zona delicada que no conviene desmontar en casa.
6. Humedad y funcionamiento intermitente
El sudor, la condensación y la humedad ambiental pueden provocar que el audífono se escuche de manera intermitente, presente distorsión o deje de funcionar temporalmente.
Si sospechas que hay humedad:
- Apaga el audífono.
- En los modelos con pila, retírala y deja abierto el portapilas.
- Sécalo exteriormente con un paño limpio.
- Utiliza un sistema de secado específico para audífonos siguiendo sus instrucciones.
No utilices un secador de pelo, un radiador, el horno, el microondas ni lo dejes expuesto al sol. El calor puede deformar las piezas y dañar la batería y los componentes electrónicos. Tampoco debe enjuagarse con agua ni limpiarse con jabón o productos domésticos.
7. ¿Puede estar fallando el cable receptor?
En los audífonos RIC, el cable fino que conecta el dispositivo con el auricular está sometido a movimientos continuos. Con el tiempo puede deteriorarse internamente aunque desde fuera parezca estar en buen estado.
Una pérdida de sonido al mover la oreja, un funcionamiento intermitente o un audífono completamente silencioso después de cambiar el filtro pueden indicar un problema en el receptor o en su cable.
El audioprotesista puede comprobarlo sustituyendo temporalmente el receptor por otro compatible. En muchas ocasiones esta reparación puede realizarse sin enviar el audífono a fábrica.
8. El Bluetooth no funciona, pero el audífono sí
Un problema con el teléfono o la aplicación no significa necesariamente que el audífono esté averiado. Si continúas escuchando los sonidos ambientales y las conversaciones, pero no recibes llamadas o música, probablemente el fallo esté relacionado con la conexión.
En ese caso podemos probar a desactivar y activar el Bluetooth, reiniciar el teléfono y los audífonos o volver a realizar el emparejamiento siguiendo las instrucciones del fabricante.
No conviene eliminar todas las conexiones sin conocer el procedimiento, especialmente cuando los audífonos están vinculados a varios dispositivos. Si la conexión continúa fallando, podemos revisar la configuración en el centro.
9. ¿Por qué pita el audífono?
El pitido o acoplamiento aparece cuando el sonido amplificado sale del oído y vuelve a entrar por los micrófonos. Puede ocurrir si el audífono o la tulipa no están bien colocados, si el molde ha perdido ajuste, si el volumen es excesivo o si existe cerumen en el conducto.
También puede aparecer cuando un tubo está agrietado o alguna pieza no sella correctamente. Si el pitido continúa después de colocar bien el audífono, conviene revisar tanto el dispositivo como el oído.
10. El audífono funciona, pero sigo sin oír
En ocasiones el audífono emite sonido correctamente, pero la persona percibe una bajada importante de audición. Puede deberse a una acumulación de cerumen, una infección, un cambio progresivo de la pérdida o la necesidad de reajustar la programación.
Una otoscopia y una nueva audiometría ayudan a comprobar si el problema está en el dispositivo o en la audición. No debemos aumentar continuamente el volumen sin conocer la causa.
Atención: si notas una pérdida repentina de audición en uno o ambos oídos, especialmente si el audífono parece funcionar, solicita una valoración médica urgente. No conviene esperar varios días pensando que se trata simplemente de una avería.
Cuándo llevar el audífono a revisión
Es recomendable acudir al centro auditivo cuando las comprobaciones básicas no resuelven el problema o cuando se repite con frecuencia. Una revisión profesional puede incluir:
- Limpieza de filtros, micrófonos y contactos.
- Comprobación del receptor, cable, tubo o molde.
- Análisis del cargador y de la batería.
- Escucha técnica y medición del rendimiento.
- Revisión de la programación y las conexiones.
- Otoscopia para detectar cerumen u otros problemas visibles.
- Envío al servicio técnico cuando la reparación requiere abrir el dispositivo.
Una avería aparente puede tener una solución sencilla
La batería, el filtro anticerumen, la humedad y el receptor explican una gran parte de los problemas cotidianos. Seguir una comprobación ordenada ayuda a localizar la causa sin manipular innecesariamente el audífono.
Si el problema continúa, es preferible detener las pruebas caseras y realizar una revisión. Forzar el portapilas, introducir objetos en la salida del sonido o aplicar líquidos puede transformar una incidencia sencilla en una avería más costosa.
Revisión y reparación de audífonos en Málaga
En Aude Centro Auditivo podemos revisar el audífono, comprobar sus componentes y observar el conducto auditivo para localizar el origen del problema.
Estamos en Avenida de los Guindos, 29, junto al Parque del Oeste.


